
inicio > Municipio > Antecedentes > La campaña antialcohólica en el Territorio Norte de Baja California
El mandato presidencial de Lázaro Cárdenas se caracterizó por las profundas transformaciones sociales, políticas y económicas que realiza al país. Para ello establecieron los lineamientos correspondientes, entre ellos cabe mencionar lo relativo a la educación socialista. El programa de este rubro, implicó cambios sustanciales al artículo tercero constitucional. Someramente diremos que tenía el propósito de fortalecer al Estado Mexicano con otra visión de la historia de México, aparejada con técnicas nuevas de enseñanza y sus respectivos programas.
Dentro de estos programas se trataba de desarrollar temas de carácter social sobre las masas populares (obreros, campesinos, clases medias), el mejoramiento del hogar campesino, las huelgas obreras, la industrialización del país, la modernidad de México, la limpieza, la siembra del árbol, la lucha antialcohólica, así como enaltecer sus valores a través de la música (corridos, cantos revolucionarios), teatro, libros de texto, novelas. La mujer mexicana quedó incorporada a la vida nacional al otorgársele derechos políticos y económicos.
Un objetivo principal incluido en ese programa era la necesidad de extirpar enfermedades y vicios de la sociedad mexicana combatiendo la tuberculosis, los parásitos, el alcoholismo, el juego y el fanatismo. Maestros y alumnos desarrollaron un papel importante en estas cruzadas. Es en este contexto educativo que se desarrolla el tema en cuestión, y para que ello se diera hay que remontarse a la década de los veintes al establecimiento de casino, "night clubs":, billares en la franja fronteriza entre México y los Estados Unidos, fomentándose los vicios sociales al proliferar cantinas, bares, destilerías, fábricas de cerveza, prostíbulos, etc.
Como una reacción en contra de estos hechos, en mayo de 1929, Emilio Portes Gil, presidente de la República, dictó un acuerdo por el cual se inició la Campaña Antialcohólica en México . En él se establecía que en todo el territorio nacional se organizaron comités oficiales de lucha contra el alcoholismo en las capitales de los estados, o bien, subcomités cuando se tratara de municipios o poblaciones de su jurisdicción. Se especificaba también que en estos comités estarían representados la industria, el comercio, autoridades civiles y militares, ligas campesinas y obreras, sociedades femeniles, de padres de familia y maestros; logias masónicas e instituciones de carácter cultural.
Así pues, hacia 1933 se intensificó la campaña a nivel nacional, y el 15 de junio, la Dirección Antialcohólica, entonces dependiente de la Dirección Cívica del Departamento del Distrito Federal, solicitó al gobernador del Territorio, General Agustín Olachea, la organización de comités y subcomités territoriales para realizar las labores relacionadas con la citada campaña. Para ello se envió el instructivo correspondiente a su formación y funcionamiento, con la condición de que las personas que los integraran fueran de moralidad perfectamente reconocible.
En dicho instructivo se señalaba que los comités y subcomités antialcohólicos realizarían campañas activas, en las escuelas, cuarteles, centros carcelarios, agrupaciones obreras y campesinas, en el seno de los h ogares, respetando siempre la moral y autoridad. Se prohibía el ataque a la industria alcoholera, pues el objetivo era desvincular a los individuos de las cantinas a través del deporte, actos culturales, conferencias y la labor persuasiva de los que tuvieran a su cargo las campañas, mas no perjudicar a esa industria en sus derechos. Como resultado se aprobó la Hora Semanaria Antialcohólica Escolar , por la Secretaría de Educación Pública. En este lapso los niños dibujarían, escribirían sentencias, composiciones y pensamientos relacionados con los efectos del alcoholismo.
El 10 de enero de 1934, la Dirección General de Educación Pública en el Territorio, organizó la primera directiva del Comité Pro-Campaña Antialcohólica en Mexicali. Sus integrantes fueron el Teniente Coronel Julio J. Benavides, Ángel Zaldívar (sic), Juan Lozano, los profesores Eva Barajas, María del Pilar Dávalos, Andrés Silva, Ángel Martínez, Rufino López, Luzsiglo Figueroa, Mauricio S. Martínez, Cristóbal Aguillón, Manuel Covantes, Armando I. Lelevier, Ignacio O. Nuño y Francisco Cervantes. La cabecera de este Comité recayó en el profesor Covantes, y la Tesorería en la profesora Barajas. El resto de los integrantes formaron los vocales.
El apoyo oficial que se brindó a esta campaña en el Territorio Norte fue unánime; los documentos consultados demuestran la estrecha colaboración entre el Gobierno de Baja California y las autoridades educativas y de salubridad pública para realizar una profilaxis social general. Se pidió apoyo a los medios masivos de comunicación, como el periódico, la radio y al mismo servicio postal en las labores que desarrollaran los comités y subcomités locales. Destaca la circunstancia de que el Comité Nacional usaba en sus oficios el lema que decía: " Temperancia: por la Patria y por la raza ". Para 1934 se formaron los comités femeniles de cooperación antialcohólicas (que ya se habían establecido en Tamaulipas seis años antes) en las Delegaciones de Ensenada y Tijuana.
Para impulsar más las actividades en el Territorio, se nombró, en julio de 1934 a José María Rodríguez, entonces Diputado por el Territorio Norte ante el Congreso de la Unión, como representante del Consejo consultivo de Mexicali ante la Dirección Antialcohólica en la ciudad de México. Cabe aclarar que el Consejo Consultivo lo integraban las secretarías de estado, zonas militares, departamentos autónomos, agrupaciones obreras y culturales, entre otros.
A raíz de una solicitud de las autoridades sanitarias, el Gobierno del Territorio dispuso, el 3 de enero de 1935, el cese en sus funciones a todo empleado que se presentase en estado de ebriedad. El 9 de abril, un oficio de la Junta Local de Caminos, solicitó al General Olachea, gestionara la prohibición de vender bebidas embriagantes a los trabajadores de la construcción del camino Tijuana-Ensenada, en los lugares cercanos a los centros de trabajo. Para realizar esto, se solicitó el cabal cumplimiento a la fracción XIII del Artículo 123 Constitucional, y al Artículo 12 de la Ley Federal del Trabajo, que se refieren a la distancia y ubicación de los expendios de cerveza y cantinas de los centros escolares y de trabajo.
Dentro del Plan Sexenal del Gobierno de Cárdenas, y conforme al calendario aprobado por el Partido Nacional Revolucionario, se declaró como Día de la Campaña Antialcohólica el 9 de abril de dicho año.
Se ordenó entonces a los comités y subcomités promover y escuchar por la radiodifusora XEO de la Ciudad de México, la transmisión del programa; en el Territorio se prepararon festivales a través de la Dirección General de Educación. En este mismo año se clausuraron garitas, clubes nocturnos, bares y cantinas a nivel nacional. Dos años después, el 18 de diciembre de 1937, el Casino Agua Caliente de la ciudad de Tijuana, fue clausurado en enero de ese año, la Dirección Antialcohólica pasó directamente al Departamento de Salubridad Pública, por lo que Cárdenas ordenó que todas sus disposiciones y reglamentos fuesen igualmente acatadas.
En San Vicente, Delegación de Ensenada, el Subcomité Antialcohólico, tenía el siguiente lema: " Un México sin vicios " (1938).
A partir de 1936 la campaña se intensificó; en ese año se formaron las llamadas Brigadas Blancas de Niños, también se realizaron una Asamblea Infantil Antialcohólica y un Congreso Nacional en la capital del país. Este programa de profilaxis continuó, de tal manera que antes de concluir el mandato presidencial de Cárdenas, se efectuó otra Asamblea Infantil.
Con el fin de celebrar el Congreso citado, se patrocinó el cierre de los centros nocturnos por 24 horas en el territorio, como apoyo a las actividades de la Dirección de la Campaña Alcohólica. El doctor Jesús Díaz Barriga, funcionario del Departamento de Salubridad Pública, representó al Gobierno de Baja California con la ponencia intitulada: Una campaña antialcohólica efectiva donde destacó las principales causas de este vicio en nuestro país y las posibles soluciones, en virtud de la lucha antialcohólica establecida y del apoyo oficial.
Cabe agregar que durante el primer día que se efectuó este Congreso, se le solicitó al Gobierno del Territorio, el permiso para abrir los expendios de cerveza y licores antes de la hora programada, en virtud de recibir turismo Tijuana y Ensenada, y muchos de estos negocios dejarían de percibir ingresos, y por lo tanto, Hacienda no recaudaría impuestos. De hecho, estos negocios sólo permanecieron cerrados el día 24 de octubre, pero a las 6 de la tarde ya habían iniciado sus actividades rutinarias.
Para esta fecha, el Gobierno del Territorio había hecho un recuento de los establecimientos dedicados a fabricar, vender o almacenar cerveza, licores y todo tipo de bebidas embriagantes; se autorizó la restricción de traspaso, venta y apertura de estos negocios a fin de coadyuvar a frenar este vicio.
Durante 1937 se solicitó también la exención de impuestos para los actos culturales que realizaran los Comités Antialcohólicos y se difundieran en los pueblos por medio de volantes, prensa, radio y carteles, para escuchar todos los domingos de las 23 a las 24 horas, las emociones de las estaciones XEB y XEBT del " Buen Tono " de la Ciudad de México, que ofrecía serenatas y cooperaba en la campaña contra el alcoholismo.
El Gobierno del Territorio de la Baja California apoyó esta campaña nacional, fomentando el cierre de cantinas y establecimientos similares, los domingos y días festivos. Promovió programas regionales en prensa y radio. Entre las primeras destacan " El Tiempo ", " El Tejolote ", " La voz de Mexicali ", en esta capital; " El Avante " de Ensenada y " El Hispanoamericano " de Tijuana. Las estaciones de radio XEAA de Mexicali y la XEMO de Tijuana, promovieron la multicitada campaña 1936.
Al iniciarse la década de los cuarentas se continuó y fue apoyada por los sectores públicos y privados. En consonancia con el Acuerdo Presidencial número 809 del 14 de mayo de 1942, válido para todas las Secretarías de Estado y Departamentos dependientes del Ejecutivo Federal, la Dirección General de Educación Antihigiénica dio a conocer a las dependencias oficiales, organismos, instituciones y asociaciones diversas, el plan general a que debían atenerse para realizar ese programa de profilaxis social; principalmente había que aplicar el criterio seguido por la citada Dirección, de encauzar al individuo hacia el deporte y aficiones sanas, por lo que se diseñó el lema " Educación y deportes ".
En términos generales, el Plan General de la Campaña Antialcohólica establecía las siguientes actividades:
Los documentos referidos a estos acontecimientos en Baja California abarcan un periodo de nueve años, 1933-1942, y muestran la preocupación de las autoridades gubernamentales como de la ciudadanía en general, para combatir un mal social que llegaba a todos los niveles de la población, como lo constatan las solicitudes de cierres de cantinas y cabaretes de Tijuana y Mexicali en 1937, a través de la Cámara Territorial del Trabajo y por el Comité Seccional del Partido Comunista, en las localidades mencionadas.
Fuente: Boletín trimestral No. 3, Archivo Histórico del Municipio de Mexicali.